LOLA HORNER | AVE BARRERA: Dos poemas de Suniti Namjoshi




LOS SECRETOS DE LA ANCIANA

EL PRIMER SECRETO

Se siente sola.


La buena bruja Sycorax con la mirada que fluye

se ha dejado las cuencas vacías.

Su azul se disolvió en el agua,

y se sienta como un ídolo en su solitaria

isla, deseando que alguien llegue.

Podrían darle zafiros para sus ojos.

Pero nadie viene.



EL SEGUNDO SECRETO

Habla consigo misma.


Mi color fue siempre el azul, mis ojos azules eran mi único atributo famoso. Pero conforme he caminado por el mundo lo que he visto a mi alrededor es siempre rojo y verde. Incluso en esta isla, que está desierta, hay rojo y verde. Pero están desvaídos. Puedo ignorarlos. Las cosas crecen… verde. Las cosas mueren… rojo. Pero aquí, las navajas de cristal verde no necesariamente cortan mis pies, y puedo evitar ver mi sangre derramada. Otras criaturas se escurren a través del subsuelo. Algunas son atrapadas. La sangre es refugio. Pero si me esfuerzo, puedo dejar de pensar en ella. Después de todo la muerte de un mosquito difícilmente califica como un evento cataclísmico. ¿Entonces? ¿Es la importancia de una vida medida por el ruido que hace? No me iré en silencio durante la buena noche… ¿o sí? Es el sinsentido de eso lo que nunca he entendido.



EL TERCER SECRETO

Es crítica con ella misma.

Ahora no tengo nada que ofrecer.

Ahora no hay ningún lugar a dónde ir.

La anciana solloza en su isla.

Esto no logra nada,

no riega las semillas,

ni hace crecer las papas.


Unos cuantos deben haber sabido que todo era rojo y verde,

pero ahí estaba yo con mis corrientes azules, mis tonterías

tratando de alcanzar los cielos.



Y EL CUARTO SECRETO.

Por las noches se convierte en bruja.


Como cualquier otra persona, las ancianas se transforman

por las noches. Vuelan como búhos sin saber qué

sueños podrían iluminar, ni a quién podrían

conocer. A veces duermen como martín pescadores

sobre las ola encantada y despiertan tan frescas

que cuando miran a su alrededor, de verdad creen

que tienen el poder de controlarse a sí mismas

y al océano. O se deslizan como focas entre las negras

aguas de isla en isla y eligen sus sueños:

son ricas y poderosas, o, algunas veces, simplemente felices.

Las ancianas no desean al deseo. Detrás

de sus ojos el cielo llamea de un feroz azul

y sus cráneos están encendidos por la energía del sol.



URRACA: CONVERSACIONES CON UN MECANISMO DE RECUPERACIÓN

Una urraca vuela por los senderos entre el pasado y el futuro muy dentro de mi cabeza. Cada tanto me trae una brizna de paja.



«¿Qué puedo hacer

con una brizna de paja?» la regaño.

«Algo más útil


hubiera estado mejor».

«¿Cómo?», pregunta urraca.

«Como una moneda» respondo.


«No traigo monedas»,

Urraca está arrepentida.

«Solo información digital».


«¿O una imagen hermosa

o un dato duro, sin más?»

«¿Cómo?» pregunta Urraca.


«Como que la Tierra es redonda».

«No lo es» dice Urraca.

«La Tierra es lumpen».


«¿Quién te dijo eso?»

«Todo lo mío

es tuyo, ¿sabes?».


«¿Pero por qué traer paja?

La paja que traes

se desvanece en el viento.


Incómoda, caprichosa.

¿Por qué no traer

algo emocionante?»


«¿Un pajar?» pregunta Urraca.

«¿Qué voy a hacer con

la paja?» cuestiono.


«¿Hacer bloques?» murmura Urraca.

«¿Y qué hago

con los bloques?» me quejo.


«Construir casas, por supuesto,

castillos en el aire,

torres que lleguen a las nubes».


Y se ríe de mí,

de mis bloques de construcción

de mi choza desvaída.



Fábulas feministas y otros textos, de Suniti Namjoshi, traducido por Ave Barrera y Lola Horner, fue publicado por la editorial Paraíso Perdido en 2019. Para saber más de esta obra y su proceso de traducción, te invitamos a leer "Dos poemas de Suniti Namjoshi y algunos apuntes sobre la traducción" de Lola Horner haciendo clic aquí.



Suniti Namjoshi (Bombay, India, 1941) Creció en lndia, trabajó en Canadá y actualmente vive en Inglaterra. Su trabajo es lúdico, inventivo y a menudo desafía prejuicios como el racismo, el sexismo y la homofobia. Ha escrito colecciones de fábulas y poesía, varias novelas y más de una docena de libros infantiles. En su más reciente trabajo, Foxy Aesop, se cuestiona si es la función de los escritores salvar el mundo. Su trabajo ha sido traducido a varios idiomas, incluyendo español, italiano, holandés, chino, coreano e hindi.



Ave Barrera y Lola Horner son dos escritoras del Bajío mexicano. Juntas se han dedicado a desarrollar algunos proyectos de escritura, traducción y edición. Por separado también han publicado varios libros infantiles y novelas. Tradujeron a cuatro manos Fábulas feministas y otros textos, de Suniti Namjoshi. Su libro de artista 21000 princesas obtuvo el premio LIA en 2015. Son las editoras de Maneras de escribir y ser/ no ser madre.