BEATRIZ PÉREZ PEREDA:Crónicas hacia Plutón


Hubo dudas de estar realmente en casa

un escalofrío

un segundo inmóvil

para preguntarse

¿Esto es cierto?

Hubo atardeceres

la maduración sin prisas de un beso

Una tonada inconclusa esperando el último compás

Fotografías que en pocos pixeles concentraron la dicha

noches entre números y centelleos

buscando un mensaje escrito para mí

En el fondo

siempre titiló una estrella en cuenta regresiva

la sospecha de otra realidad más allá de los espejos

Cuando por fin llegue

abriré cada puerta para decir:

¡Aquí estoy, he vuelto!

y sacudiré el polvo del árbol

que espera la correspondencia de mi sangre

Ahora que tal vez me dirijo a casa

sentir que de verdad llego a casa

Resonancia orbital


Como una danza de rostros

y baile cuidadoso de las formas

hay planetas que bailan con sus satélites

mirándose hipnóticamente a los ojos

como la Tierra y la Luna

como Plutón y Caronte

Siempre de frente

sin darse la espalda jamás

Resonancia orbital la llaman

“armonía para no chocar”

En el amor el triunfo puede ser

adoptar el hábito de la resonancia

dar el lado bueno de la cara

la iluminada

esconder las arrugas

los impactos de meteoritos

los cráteres profundos

las huellas de ríos hace mucho tiempo ya secos

Guardar el lado oscuro

tomar de las manos que se ofrecen

y girar

girar

sostener la mirada y la sonrisa

en la salud y en la adversidad

Que el otro no sepa lo que somos

cuando la luz se marcha

y de la espalda surgen cuervos y tarántulas

y el relámpago nos delata

incapaces de bajar la guardia

y soltar las manos del otro


En la Tierra creía que el silencio era una de las formas de lo bello

como al detenernos hasta igualar la velocidad de los árboles

amordazar las mil bocas del ruido

ser al unísono

todas las versiones que inventamos de nosotros

En esta amalgama de tiempo nada suena

el espacio todo lo traga en su inmensidad

lo diluye

sin paredes o cuerpos cercanos que contengan mis palabras

que las devuelvan

Nada suena

el espacio nada sabe de Eco

u otras ninfas de voz grave

Fuimos la excepción

bárbaros embelesados con su propio bramido

incapaces de oír música más allá de las esferas

Aquí arriba nada suena

cierro lo que queda de mis ojos

escucho los cristales transparentes del agua

chocar contra la risa del verano en tu cuerpo



Llegará el tiempo en que volvamos a encontrarnos

todo en el universo fue o será polvo

y un día

nuestras cenizas se unirán para dar vida

para continuar nuestro vals sosegado

sobre el manto estelar

La promesa del amor deberá pasar por fuego

mas no será el final

nada es un final

en un universo que es anillo de estrellas

Nunca nos separamos

viajamos por el espacio

para encontrarnos en otro cuerpo

en un nuevo sol

en otro sueño.

Estos son cuatro poemas inéditos del libro Crónicas hacia Plutón que obtuvo el Premio Municipal de Poesía Oscar Oliva 2022.


Beatriz Pérez Pereda. Tabasco, 1983. Poeta, obtuvo el Premio Nacional de Poesía Carmen Alardín 2022, Premio de Poesía Óscar Oliva 2022 y Premio Dolores Castro de Poesía 2021, Premio Nacional de Poesía Amado Nervo en 2015, entre otros. Algunos de sus libros publicados son: Habitación en sombras, IMAC 2021; Teoría sobre las aves, Libros Invisibles-CECAN 2018 y Un hermoso animal es la tristeza, Laberinto Ediciones-UJAT 2016.